Nuestra organización refleja en cada una de sus acciones una estrategia orientada al cumplimiento de sus metas corporativas. Estas nos señalan tanto el blanco al que se dirigen nuestras acciones como el marco de referencia para el trabajo diario. Se trata de aquellas áreas donde siempre deberemos estar atentos para mejorar nuestra productividad y eficiencia, y así poder obtener mejoras continuas.